¿Entrenar con Potenciómetro o Entrenar por Sensaciones?

entrenar con potenciómetro o sensaciones

Hoy en día tenemos la mucha tecnología a nuestra disposición para entrenar. Pulsómetros, gps, potenciómetros etc. nos permiten medir desde nuestras pulsaciones, cadencia, tiempos, velocidades, potencia…sin embargo, en ocasiones, nos ciegan los datos y dejamos de lado las sensaciones. A veces, dejar de entrenar con potenciómetro o pulsómetro tiene grandes ventajas.

Si bien es cierto que para mejorar todos los expertos dirían que la mejor compra que se puede realizar es un potenciómetro de vez en cuando, está bien entrenar por sensaciones. Entrenar por sensaciones significa dejar en casa todos los aparatos electrónicos y salir simplemente a rodar en bici.

Cuando vamos controlando muchos parámetros en la bici, nos olvidamos de lo que nuestro cuerpo pude dar de sí. Vamos todo el tiempo mirando los vatios o las pulsaciones, sin pasarnos de nuestro umbral para no quemarnos. Esto en ocasiones, puede ser contraproducente. Lo que hacemos con los gps, potenciómetros o pulsómetros es controlar nuestro rendimiento. Esto impide que a veces, podamos forzar más  y no lo hagamos.

Lo que nos  hace mejorar como ciclistas es “estresar al cuerpo”. Si vamos siempre en un punto que es cómodo para nosotros, no se producirá este estrés. Ir regulando todo el tiempo hace que dejemos de progresar. Es bueno,  salir a entrenar sin dispositivos debido a que, al ir por sensaciones, es más fácil ver lo que el cuerpo puede dar realmente y conocer nuestras sensaciones de fatiga, acumulación de ácido láctico etc.

Si nuestro pulsómetro nos dice que a 165 pulsaciones vamos de relax, lo más probable es que tratemos de superarlas lo menos posible. Sin embargo, puede ser que a 170 vayamos igual de bien. Muchas veces hay un componente mental importante. Si sabemos que nuestros parámetros de entrenamiento son unos, pasarnos  de ellos implica que nuestro cerebro interpreta que vamos forzados, cuando no tiene por qué ser necesariamente así.

No queremos decir que haya que prescindir de los dispositivos electrónicos siempre. Simplemente, sugerimos que, de vez en cuando, los dejéis en casa y entrenéis por sensaciones. Conocer nuestro cuerpo, saber dónde está el verdadero limite (y no que el que dice el pulsómetro o potenciómetro) y hasta donde podemos llegar nos hará mejorar tanto o más que si vamos midiendo los datos todo el tiempo.

No vamos a negar las ventajas de entrenar con potenciómetro. Que nadie interprete este artículo así. Es uno de los mejores inventos que ha habido en el mundo del ciclismo pero a veces, volver a lo tradicional, es bueno.

Ciclista mas fuerte: las claves

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*